Al volver de Aveiro decidimos pasar 2 días en otra ciudad portuguesa que no conocíamos: Guimarães.
Es una ciudad interior que me ha fascinado: sus calles, su gente, su gastronomía... También es una ciudad pequeña, con poco más de 50.000 habitantes.
Sin duda, estamos hablando de una de las ciudades más antiguas y con más historia de Portugal. De hecho en ella se fundó la identidad nacional portuguesa y la lengua portuguesa en el S.XII.
Pero lo más bonito de Guimarães es perderse por su casco histórico lleno de calles empedradas. Fue declarado Patrimonio Mundial de la UNESCO en el año 2001, y cuenta con una de las plazas más pintorescas y con más vida: "Praça de Santiago".
Además, es visita obligada su Castelo y el Paço dos Duques de Braganza, uno de los monumentos más visitados y declarado Monumento Nacional.
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| Castelo |
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| Castelo |
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| Paço dos Duques de Braganza |
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| Capilla del Paço |
Guimarães es una ciudad con mucha vida diurna y muchísima cultura musical: hay conciertos en varias plazas e incluso la gente sale a tocar y a cantar a sus balcones.

















